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RECETA DE TRANSFORMACIÓN: CARPACCIO DE VERDURAS (I) PENSAMIENTO CREATIVO (PARTE I de III)

RECETA DE TRANSFORMACIÓN: CARPACCIO DE VERDURAS (I)  PENSAMIENTO CREATIVO (PARTE I de III)
enero 16
11:41 2019

Los ingredientes,

Creatividad = Capacidad o facilidad para inventar o crear.

Tempo = movimiento o aire en terminología musical hacen referencia a la velocidad con la que debe ejecutarse una pieza musical.

Proceso = Conjunto de fases sucesivas de un fenómeno o hecho complejo, o conjunto de operaciones a que se somete una cosa para elaborarla o transformarla.

Sentido = La razón de ser, la significación cabal o la finalidad

 

Los momentos,

de Luis

Una persona doblada por su propio personaje, no se sabe dónde estaba la frontera entre su persona y la del héroe que representaba. En este caso, el señor Beethoven poseía una virtud que pocos tenían, aquella que hace que su persona fuera inmensamente mayor que el personaje representado, ese espejo que su sociedad y la residencia en el olimpo de los grandes le impuso, aun a su pesar. Si la música de Bach nacía para alabar y tener una conciencia plena del Dios cristiano, la de Beethoven, magnificaba la fuerza del vivir humano con valentía, sin miedo a la libertad y la conciencia plena del presente. Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770 – Viena, 1827) en los primeros años del siglo XIX compuso una obra absolutamente revolucionaria, por su estructura, densidad, empuje innovador y por el mensaje que llevaba escrito en la primera página de la partitura: Bonaparte. Su tercera sinfonía. Estrenada en un concierto privado en 1804, abrió las puertas de nuevas posibilidades, capacidades, desarrollos en la música occidental y cimento la idea del Beethoven revolucionario. Sin embargo, pocos saben que el genio construyó esta obra maestra en uno de los momentos más difíciles de su vida.

 

Un momento particularmente sublime ocurre en el primer movimiento justo antes de la reexposición, una trompa sola se “adelanta” entrando con el tema principal, en una leve disonancia con el resto de los instrumentos, cuatro compases antes de la “verdadera” entrada. Ferdinand Ries, el discípulo de Beethoven, reseñó esto sobre este pasaje: “El estreno de la sinfonía fue terrible, pero el trompetista hizo bien lo que tenía que hacer. Yo estaba sentado cerca a Beethoven y, creyendo que había entrado mal, le dije: «¡Condenado trompetista! ¿Acaso no sabéis contar? Esto suena espantosamente mal». Pensé que mis oídos se iban a desencajar. Beethoven no me lo perdonó durante mucho tiempo”.

Joseph Haydn, mayor que Beethoven y uno de sus maestros compositores de referencia, cuando la escuchó por primera vez, exclamó; “algo ha cambiado hoy, la música jamás volverá a ser la misma”.

 

de Pablo

En otoño de 1906, Picasso tenía 25 años, y en el taller de André Dérain, (un pintor Parisino que compartía con Picasso amigos y conocidos) vio por primera vez una máscara africana, que André había comprado por 50 francos a Maurice de Vlaminck, uno de los introductores del arte “negro” en el París de la vanguardia. En 1907, en el museo de Trocadero en Paris, se presentaron por primera vez en Europa, objetos de arte africano. Poco tiempo después Picasso pintó Les Demoiselles d’Avinyo, como anécdota diré que el toponímico correspondía a una calle de Barcelona en la que había prostíbulos. Salvo sus amigos más íntimos, nadie conocía tal calle y pronto empezó a confundirse el nombre de Avinyó con el nombre de la ciudad francesa de Avignon. Cuando por fin el cuadro se presentó con título, fue con el de Les demoiselles d’Avignon y así ha llegado hasta nuestros días. La obra tiene como referente principal el arte africano, tan escaso y desconocido en aquel entonces, que hizo que el interés por el mismo fuera inmensamente intenso e impactante para el pintor malagueño.

 

Fue una obra muy criticada e incomprendida en su momento, ya que no se entendió el nuevo rumbo y el impacto transformador, cognitivo e innovador que suponía esta obra para el arte. Porque el arte jamás volvió a ser lo mismo. Actualmente se considera a Les Demoiselles d’Avignon la obra disruptiva que cambió radicalmente el rumbo del arte plástico, aquella que hace posible el cambio de paradigma de su época. Esas obras son un gran “zas en toda la boca” al modo de Sheldon Cooper, (the big bang theory) hacia el pensamiento conformista de “hagamos lo que hemos hecho y sigamos haciendo lo que llevamos haciendo desde siempre”, entendido esto último como algo valioso para poder seguir siendo competitivos. Esto es así, si no hubiera Picassos, pero la realidad nos dice que ¡sí! los Picassos existen y que las señoritas de Avignon acechan e irrumpen cuando menos se esperan.

de Andoni

A su ubicación, en el corazón de la provincia de Guipuzcoa, en el País Vasco, le debe Mugaritz su nombre. Se encuentra en la frontera de los municipios de Astigarraga y Errenteria, virtualmente “cortados por la mitad” por la línea marcada por dos mojones de piedra. Un roble de 200 años de antigüedad reina en el jardín. El nombre. Un juego de palabras en vasco, mezclando “Haritz” (roble) y “muga” (frontera). La noción de vivir en una línea divisoria lo envuelve todo en la trayectoria de este espacio. Coexistir entre lo viejo y lo nuevo, lo rural y lo urbano, lo individual y lo colectivo, lo conocido y lo desconocido, los límites, los contornos, los márgenes, los bordes… Esta aspiración al movimiento libre del huevo que rueda sobre una mesa: aceleración intermitente, balanceo irregular, apertura dinámica… ilustran el sentido y el proceso creativo de este restaurante y su Chef, Andoni Aduriz.

de Martha

“Lo que busco de un bailarín es su avidez, su voracidad por la vida…una memoria de sangre, en el sentido de que pueda extraer de su vida más de lo que realmente ha vivido. Tiene que haber voluntad por explorar sentimientos desconocidos y atreverse a sentirlos. Esto puede parecer aterrador, pero hay que hacerlo porque no existe otra opción”.

La extensa obra coreográfica de Martha Graham puede ordenarse en tres grandes grupos: 1) Etapa de “solos”, caracterizada por una fuerte carga expresiva y la introspección. 2) Danzas de mujeres inspiradas en temáticas de la antigüedad griega y hebrea. Logra con ello penetrar el complejo mundo de las ideas, pasiones y sentimientos humanos desde una perspectiva actual. Según sus propias palabras ” lo eterno en el hombre contemporáneo”. 3) Un tercer grupo de obras resume temas variados. La inspiración puede venir del vasto paisaje americano, la problemática social del inmigrante, la denuncia de la discriminación de minorías (fue la primera compañía que integró otras etnias en su trabajo artístico). Poemas y obras pictóricas han sido también fuente de su inspiración. El hombre enfrentado a su medio es el objetivo principal de su labor coreográfica. Se interesó por las teorías de Freud y Jung y trató de traducir con tensiones y torsiones el mundo subconsciente. M. Graham apunta a la síntesis y a la economía de medios en el diseño de movimientos, vestuario y escenografía, a fin de expresar con más intensidad la esencia de su idea o sentimiento.

Para Martha el punto de referencia central de su técnica es el acto de la respiración. La región abdominal es fuente de energía en cuanto a zona de conexión de las dos fuerzas fundamentales creadoras de vida: el sexo y la respiración. Es por esto que el cuerpo del bailarín para llegar a ser plenamente expresivo debe hacer visible todo gesto proveniente de esa zona central, rica en energía. Otra característica del entrenamiento es el constante contacto con el suelo. El pie se estira desde el talón, elemento que extrae de otras culturas, fundamentalmente indígenas. Otro movimiento característico lo constituyen los espirales: el cuerpo se “torsiona” sobre sí mismo. Los espirales, los cambios de dirección, los saltos: todo tiene su origen en el centro de energía: la pelvis. Marta Graham tomó elementos del ballet y las danzas orientales, pero estos fueron fundidos y elaborados con originalidad y en relación a intereses completamente alejados de la técnica clásica. Su técnica de movimiento se basa en la antítesis: apunta al desarrollo de un cuerpo que pueda afirmar los contrarios en un movimiento.

 

La receta,

Primero: Manejar los ingredientes adecuadamente

Cada uno de estos “momentos”, podría haber añadido a Freddie (Mercury), a Joseph (Beuys), a Cindy (Sherman) la lista podría haber sido más amplia, supongo, pero no hace falta, tienen en común ciertos ingredientes, aun sabiendo que son momentos históricos y paradigmas sociales y estéticos diferentes, todos ellos manejan los ingredientes fundamentales para la evolución constante de sus propios ecosistemas creativos y productivos. Y son la creatividad, el tempo, el proceso y el sentido. Parece evidente que la creatividad sea uno de ellos, sí, pero más que a la creatividad como capacidad me refiero al modelo de pensamiento, anterior a la capacidad de crear. Es decir, a pensar creativamente, cosa difícil en nuestro siglo donde predomina el pensamiento lineal frente al pensamiento abstracto.

¿Qué quiero decir con pensamiento abstracto? imagínese una composición musical con varias voces que se superponen al mismo tiempo. El hecho polifónico que en un mismo instante coexistan diferentes pensamientos con un sentido diferente. Sobre un pensamiento lineal del tipo, si pienso esto da como resultado esto otro, existe un pensamiento emocional, y sobre este un pensamiento espacial, y sobre este un pensamiento interpersonal, y sobre este un pensamiento intrapersonal, espiritual si se me permite, y sobre este un pensamiento corporal. Y todo sucede al mismo tiempo y además con una relación estrecha y vinculante entre todos ellos. Si, parece difícil, pero es porque efectivamente nunca nos lo han enseñado, así que toca desaprender y reenfocar nuestro pensar para crear en palabras de Andoni Aduriz «cosas nuevas y buenas».

 

El tempo, es uno de esos ingredientes que son tan sutiles, que quien lo sepa entender y manejar, tendrá parte del camino realizado para pensar creativamente y tener la capacidad de crear. He dicho tempo, no tiempo. La diferencia es básica, el tiempo está sujeto a la medida física, el tiempo del reloj. El tempo es el carácter, la materia espiritual que impregna el proceso creativo, mientras vamos pensando creativamente, bien en soledad o con otras personas, se va cimentando el aire, el carácter del tiempo físico, ¡ahora sí! dotado de sentido, emoción y espíritu. ¿Cuándo pierde un ajedrecista la partida? cuando no es consciente de que el tempo en el momento del juego ha cambiado. Ya no estamos en el tempo de «la apertura», estamos en el «juego medio», sin embargo, el pensamiento no ha cambiado su tempo y seguimos jugando como si estuviéramos en «la apertura». En ese momento perdió la partida. Durará más o menos, pero perderá.

El proceso, parece que es obvio que todo proceso es una concatenación de fases o de elaboraciones o de secuencias o de transformaciones. Los pintores de la época de Velázquez pintaban desde las grandes manchas de color hacia los pequeños detalles. Pero lo importante es, que el modo de cómo es el proceso para crear, es la creación misma, o, dicho de otro modo, según sea el proceso para el cambio así será el cambio mismo. Picasso tiene una obra colosal, la suite Vollard, 100 grabados de estilo «neoclásico», no la voy a explicar, tan solo un consejo. Si alguna vez se encuentra delante de alguno de estos grabados. Mírelo bien, con tiempo, no pase de largo con un vistazo breve. Si se para al de un tiempo ese grabado se iluminará y vera el propio proceso del mismo. Se dará cuenta de que en algunas líneas, se nota el pulso del corazón del pintor, verá arrepentimientos, es decir, caminos trenzados de líneas que se desestimaron en el dibujo y que posteriormente no fueron borradas pero se dejaron de utilizar y se reescribieron encima, vera la fuerza y el ímpetu de ciertas líneas sobre otras, la sutileza de la composición… ya dejará de ver el dibujo y su tema, y se quedará con el proceso de creación del grabado, que le hablará de cosas que ocultas por las prisas nos dirá lo rico, lo magnifico de la pieza y su creación. Porque el proceso habla y siempre está presente en cualquier manifestación creativa. Me encantó la metáfora de ese movimiento libre del huevo que rueda sobre una mesa que se propone desde Mugaritz: aceleración intermitente, balanceo irregular, apertura dinámica… ilustra formidablemente el sentido y el proceso creativo.

En todos los momentos anteriores de Luis, Pablo, Andoni y Martha, el proceso es una constante, mejor dicho, la importancia que todos ellos hacen del proceso es parte esencial del pensamiento creativo. No existe pensamiento creativo si no está acompañado de una reflexión profunda del proceso. Cuando digo reflexión, entiéndanse diferentes formas o maneras de acercarse al proceso, puede ser por propia sedimentación de maneras personales o conjuntas, por algo metódico y sujeto a análisis constante, o a brotes de trabajo intenso o… lo importante es que el proceso es relevante y nos habla o lo que es más importante, forma parte intrínseca de la creatividad.

El sentidola razón de ser, ahí es nada :-) es otra palabra cajón de sastre. Pero quizás sea de las más importantes, porque en el mundo de la creatividad la falta de sentido es tener de facto una razón de ser. Siempre y cuando la falta del mismo sea una opción pensada. El hecho de hallar soluciones a problemas complejos es una característica obligada en este siglo que nos ha tocado vivir. La disrupción es un hecho, siempre ha existido obviamente, pero la característica principal es la velocidad con la que se produce y los tiempos tan cortos entre disrupción y disrupción. Eso hace que debamos estar adaptándonos constantemente. De ahí el dolor de la creatividad. Es algo que subyace, cuando un crea constantemente está continuamente reinventándose. Es una presión sobre uno mismo, porque en sí mismo es un camino desconocido. Uno no sabe cómo será su ecosistema creador y productivo dentro de unos años, ni siquiera se es capaz de entender que ha pasado, como se ha llegado hasta el momento presente. Porque el presente y el pasado se complejizan tanto como haya sido el camino creativo recorrido a lo largo del tiempo. Dotarnos de sentido, aunque el sentido haya cambiado es un faro importante, un referente de creatividad, tempo y proceso.

 

(Continuará, nos falta la receta)

JOSE JAVIER SALUTREGUI

CREATIVE DISRUPTIVE MANAGEMENT

salutregui.blogspot.com

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